lunes, 25 de agosto de 2014

COMUNICADO OFICIAL DE BOQUENSE SOBRE CATEGORÍA SUB 18



COMUNICADO OFICIAL DEL CLUB ATLÉTICO BOQUENSE
SITUACIÓN SUB 18


En el año 1975, un historiador Francés Michel Foucalt  hablaba de la evolución del control de la sociedad sobre quienes cometían delitos y la forma que se ejerce ese control social. Una sociedad embuida de panoptismo una sociedad parecida a un Gran Hermano, que todo lo ve, que todo lo observa, lo vigila y luego lo castiga. Y mucho de nuestras normas penales se reflejan en ese sentido. Por eso la diferencia se hace cuando una sociedad, vigila, educa y corrige. Porque quien vigila y castiga no está educando, está observando el panorama, está visualizandolo pero no está cumpliendo la otra función que es la de formar personas para la sociedad. Si alguien comete una infracción, debe ser a la vez que sancionado, educado. Sino lo que estamos haciendo es tener un mecanismo donde el ojo por ojo parecería mucho más parecido al de buscar soluciones para que se pueda cesar la violencia.
En una visión personal, debemos todos los días fomentar estos valores y nosotros mismos nos vamos a tropezar con errores que nos van hacer aprender y volveremos a tropezarnos y así día a día, porque no existe la perfección en ningún órden de la vida. Somos seres humanos y el ser humano tiende siempre a saber cuales son los límites que le fija una sociedad para poder llegar hasta los mismos y seguramente alguna vez desbordarlos. Por ejemplo ya lo decía un filósofo Inglés Holmes de que si una persona puede conducir a 80 km por hora, va tratar de llegar a ese límite , ¿ porqué no conduciría a 60? etc etc. Nos pasa todos los días en ejemplos cotidianos.
Cuando bajamos estos conceptos de la vida al fútbol, un deporte netamente irracional por excelencia, las reglas parecen ser un ámbito de seguridad para todos quienes participan en una contienda deportiva, las reglas son los argumentos más importantes que tiene el deportista, porque de antemano sabe que está sometido a realizar determinados comportamientos, sabe como se juega, quienes son los participantes, cantidad de jugadores, reglas de juego propiamente dichas de la competición, la presencia de una autoridad competente que nos marca cuando comienza y termina el juego y los límites y las sanciones que deben llevarse a cabo. Un arbitro, un juez, una persona imparcial que nos da las garantías de como debe conducirse un juego, nos ayuda con su imparcialidad a las garantías del mismo y nos educa en caso de infracciones con las correcciones y las sanciones correspondientes. Cuando un jugador está al límite del juego en una jugada donde va convertir sacando ventaja de juego por una posición adelantada, se le sanciona con la anulación de la misma, cuando un jugador pega en forma temeraria a un rival puede el arbitro entendiendo su criterio y aplicación del reglamento decretar una sanción con tarjeta amarilla y una con tarjeta roja si la gravedad es superior. El árbitro es la autoridad máxima, en esta misma sociedad que vigila y castiga. Pero en esta misma sociedad existen diferentes categorías en el juego, no es lo mismo dirigir jugadores de determinada edad que tienen ya claras las reglas de juego por la repetición constante y la aprehención de las mismas, que jugadores de divisiones formativas, que vienen precisamente a las instituciones a formarse. Y el juego, es parte de la formación, entenderlo, saber como desarrollarlo, saber como interpretarlo y dejar de lado sus vicios, sus errores y por medio de la educación , pedagogía que los clubes debemos hacer, más la colaboración de las ligas tratando de poner en dichas categorías a las personas idóneas para la realización de una determinada seguridad. Un juez, en divisiones formativas debe ser antes que nada alguien que imparta la ley, el respeto y la tolerancia y tratar de educar de que antes que nada es un juego. Y quien infrinja las reglas ser castigado y nada mas. Una persona que conduce un partido de juveniles, no puede ser incitador de violencia y promotor de anti valores, porque precisamente los chicos vienen a una institución a formarse, y parte de la formación en este caso es la competencia. Entonces no podemos dejar de lado nuestra responsabilidad en todo sentido. Cuando invitamos a un chico a jugar en la liga universitaria en una categoría sub 18, no podemos tener una lista de antecedentes de como es su conducta dentro y fuera de la cancha, muy sobre la marcha lo vamos conociendo y cuando vemos actitudes de deslealtad al juego, lo corregimos, le enseñamos y le mostramos cual es el camino adecuado. Muchas veces esos chicos tienen por su edad una forma de proceder distinta a la de una persona mayor de edad. Entonces si un arbitro invita a pelear a un chico porque haya recibido un insulto o queja, estamos equivocandonos en los procedimientos de formación. Los clubes deben asegurar la integridad de las personas que dirigen los partidos y que estos no sean sometidos a actos de violencia, y las autoridades deben controlar que quienes dirijan los partidos no generen la violencia y el hostigamiento y la presión psicológica sobre adolescentes que se están formando. No le hace bien a nuestra institución ni a los arbitros ni a la liga universitaria que tanto queremos tener este tipo de actos. Condenar la violencia, no solo con un comunicado, y no solo escribiendo artículos como este, sino actuando, ampliando nuestros conocimientos sobre las realidades que estos chicos viven y que muchas veces son el producto de esta misma hipócrita sociedad que alimenta anti valores. El ser humano debe desde sus edades más jovenes entender, que hay reglas que cumplir porque sino como decía el filósofo Hobbes, El hombre va ser lobo del hombre y todo se convierte en un gran Leviatan, un caos donde los educadores son los menos educados. No podemos pretender justicia de quien no la impone y solamente vigilar y castigar. Debemos antes que nada tener los valores fundamentales de la autocritica, de la reflexión, de la comprensión y ante cualquier acto de violencia, generar las sanciones correspondientes ya sea en la interna del club, como en la forma externa la liga con sus reglamentos y estatutos, y también el Colegio de Arbitros que nos consta que está conducido por gente honesta que comparte estos principios y que la inmensa mayoría de los jueces de nuestra liga  son personas de bien que trabajan por el bienestar de los jóvenes. Pero cuando hay violencia, provenga donde provenga se debe combatir. Nuestro club está realizando una fuerte campaña de combatir la violencia desde los juveniles a mayores y en silencio en nuestra interna tomaremos las decisiones correspondientes en caso de existir focos que evidencien la misma. No vamos aceptar la presión de ningúna indoles de personas externas al club ni tampoco vamos aceptar que se instale de ningúna forma hostigamiento y persecusión sobre nuestros jugadores de ninguna índole. Hemos sufrido actos extremos de racismo, hemos sufrido violencia por parte de un arbitraje muy ingrato en sus conceptos de como llevar adelante un partido de fútbol entre juveniles la semana pasada contra el Club Nacional Universitario, también hemos tenido brillantes pedagogos como el arbitro de esta semana contra Unión. Entonces, la balanza se debe poner más que nunca en la mesa, fijarnos las cosas malas, observarlas, estudiarlas, corregirlas y sancionarlas y en eso estamos. Y también pedirle a nuestra querida liga, que haga lo mismo con las personas que cuando van a un campo de juego tienen actitudes de racismo y también a los arbitros que solamente van por el jornal sin tener el mínimo amor por la camiseta y que entiendan que alguna vez fueron chicos y alguna vez serán padres y que nunca les gustaría que un mayor desafiara a pelear a un hijo suyo, o tampoco que sufra el hostigamiento y la agresión a los valores como competidor.
Existen dos puntos más de este comunicado interno y externo de Boquense. El valor del deportista, el valor de rescatar en una sociedad donde los chicos van a lo más facil que jóvenes hagan deporte, que cierta parte del día lo dejen para realizar deporte y no para otras cosas. Que en este club se les exija estudiar para poder competir, porque el deporte es un complemento de la actividad curricular y el deporte genera valores y no anti valores. Por eso el valor del deportista debe cuidarse, no debe mancharse con personas que solamente vean el deporte como una fábrica de recaudar ni tampoco al deportista como el elemento a vencer. El deporte, el deportista y sus protagonístas, tienen reglas por escrita y tienen reglas morales, porque lo más importante del deporte son los valores que transmite. Entonces no podemos de ninguna manera permitir que un juez realice amenazas e incite a la violencia de ninguna forma. Porque quien comete un error debe ser sancionado y así están estipuladas las reglas, si un jugador cometió violencia contra el espectáculo debe tener la sanción correspondiente y el club se encargará de re educarlo o encausarlo, si un jugador viola al límite traspasando los valores de fair play con agresiones físicas o verbales, tendrá la educación la sanción y la exigencia de la reflexión para poder seguir siendo parte de la institución. Si un juez, actúa con violencia queremos lo mismo porque entendemos que es lo mínimo que puede suceder. Si un actor de nuestra institución actúa con violencia, sea jugador, entrenador, delegado, también le exigiremos las mismas actitudes.
Un tercer tema que es un mal del fútbol nuestro a nivel juvenil es el de los parciales, los padres que muchas veces vienen y descargan su presión y su ira contra los jueces, y a la vez le generan presión a los chicos. Quizás vos hablás con ellos en persona y son realmente seres maravillosos que quieren lo mejor para sus hijos y hasta le pagan la mejor educación y cuando vienen a una cancha se transforman. ¿ Qué hacer allí? Bueno, es un tema atacar por el club de la misma manera que lo hemos dicho, con educación en valores e invitandolos en primera instancia a que no asistan a espectáculos del club hasta que puedan entender que esto es un juego, donde existen reglas de convivencia, tolerancia y deben ser antes que nada un ejemplo para sus hijos y una parte importante y un sostén para el club. No podemos permitir actos de violencia de ninguna índole. Quizás si cualquier padre ve que un juez agrede a su hijo pueda reacciónar de cualquier manera, porque la violencia genera violencia. Y ahí es donde debe funcionar el club, denunciar los actos de violencia contra la institución, ya sea verbal, física, o discriminatoria, pero al mismo tiempo pedirle a quienes hayan podido contestar con la misma violencia diciendoles que una cancha debe ser un templo sagrado para el deportista donde debe realizar una actividad deportiva con la seguridad necesaria.

En este comunicado, hablamos de hechos, pero más que nada de valores, de principios y de nuestros ideales, que quizás sean compartidos por todos. Y tratamos de hacer la más sincera autocrítica ante los hechos de violencia que han acontecido la semana pasada en el partido de Boquense vs Nacional en la categoría sub 18, como los tribunales no se han expedido al respecto y como nuestra institución quiere respetar las reglas de la liga, no vamos hablar de hechos concretos sino de situaciones generales, donde todos uds. puedan tener un panorama de lo que sucedió y no tener que llevarse por trascendidos.

Esta semana nuestro club encaró de otra forma, aprendiendo de todo esto, hablando con todos los actores, entrenadores, delegados, jugadores, padres, etc, etc, Todos mirando lo malo para poder sacar conclusiones de todo esto y pese a perder 7 a 0 contra Unión por la enorme injusta y exhagerada inhabilitación de jugadores  fuimos a la cancha, le dimos la mano al rival cuando terminó el partido, felicitamos al juez, y todo lo que en toda la historia del club hemos hecho desde mayores a juveniles. Entonces este es el camino, no hay otro que trabajar para luchar día a día por los valores. Nosotros no somos perfectos ni los abanderados de la moralidad como pretenden serlo otros, pero si sabemos que nuestro club no incita a sus jugadores ni a la violencia ni a la discriminación racial y nuestros deportistas van a un juego y no a una guerra, donde los egos, las presiones y los intereses creados son más importantes que el juego mismo. Este comunicado va para todos reflexionar de que es un juego donde participan chicos que deben formarse, no solo basta con vigilar y castigar, con este método ya nuestra sociedad se ha dado cuenta que no da resultado, porque cuanto mas se vigila y más se castiga, mas violencia y delincuencia existe.¿ No será tiempo de reflexionar desde nuestro pequeño lugar que esto le puede haber padado a cualquiera de uds.?

Comunicado Oficial de Club Atlético Boquense dirigido a:
Deportistas, Hinchas, Padres, Directivos y Autoridades y Tribunales competentes de la Liga Universitaria

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