jueves, 3 de octubre de 2013

EL PESO DE NO SER UNO MAS, EN ESTE MOMENTO TENÍA QUE ESTAR!!



“El peso de no ser uno mas”

Ecos Boquenses

En el momento que tomo la decisión de volver a jugar fué por dos motivos, el primero entendí que este era al momento, el segundo que que la situación del equipo ameritaba tener un jugador de experiencia entre tanta juventud. En cuanto primer punto de que este era el momento, pasaban por algunos aspectos, principalmente saliendo de un complejo estado de salud , donde se me exigía y se me exige hacer deporte como forma de bajar medicación que tan malas secuelas me ha dejado. La única manera de recuperme o comenza a recuperarme era hacer deporte independientemente del resto del tratamiento. Ha sido un perídoso muy dificil para mi, desde agosto del 2012 comencé con estos tratamientos especiales por fuertes ataques de pánico lo que me trajeron secuelas importanets, sobre todo aspectos cognitivos y la pérdida de parte aspectos de memoria, concentración y también lecto escritura, etc etc. Como uds verán hace mucho tiempo que no escribía, hace unas semanas comencé a colaborar con los amigos de locosxlaliga.com para poder luchar contra este problema y gracias a Dios, he podido desarrollarlo con cierta corrección y ha tenido una buena repercusión. Hoy comienzo quincenalmente a poder también comunicarme en nuestros sitios web, para poder lograr tener un fluido contacto. Pero volviendo al tema de la vuelta a jugar al fútbol, había comentado el tema de que por temas de recomendación medica había vuelto, como primer punto de partida. Les comento que en fines de mayo y comienzos de junio comencé a preparme en forma permanente físicamente con pequeños pasos pero seguros, había que recuperar parte del aire que me ahogaba al intentar correr, luego de recuperar ese aire, la musculación poder trabajar en aspectos mínimos físicos. Esto me llevo aproximadamente 20 días, ya que al tener una vida de deportista se me ha facilitado el comienzo de la recuperación. A los 20 días ya estaba pronto para poder entrenar por lo menos un 50 % de lo que realizaban mis comapañeros. De las 3 o cuatro prácticas semanales asistía a todas y en todas realizaba trabajo físico. En la primer quincena de junio allí comienzo a realizar movimientos con pelota, desde pases, hasta picaditos en espacios reducidos. Al principio los pases eran malisimos, no me tropezaba con la pelota por esas casualidades de la vida. Pero de a poco con amor propio e intentando que este fuera el primer paso en la recuperación no bajé los brazos, ni la lluvia, ni el frío me detuvieron, cuando no había entrenamiento, me abrigaba y salía en forma solitaria a correr por los canteros de José Pedro Varela, si bien los ataques de pánico producen al mismo tiempo cierto grado de depresión y te dan ganas de estar tirado en tu cama sin saber que hacer, aún en esos momentos, lo único que me salvaba era el fútbol y la contención de mi familia. Ya corría fines de junio, y ya de a poco iba tomando forma la decisión de volver. En julio, arranco jugando amistosos entre semana, de los cuales al principio eran 30 minutos y luego 45 minutos, fueron un total de 6 o 7 amistosos desde julio hasta setiembre. Hasta que un día comenzando la Copa de Plata, faltando 8 minutos contra Tito Frioni entro en un caldeado partido, el árbitro extiende en casi 5 minutos más el eterno encuentro que ibamos ganando 3 a 2 y en una de las últimas jugadas en un choque con un rival de cruce de palabras y empujones, me expulsan. Tanto tiempo esperando para poder llegar a esa expulsión, luego las suspensiones, pero igual seguí entrenado, partido oficial contra Boston River que no ingreso y el partido contra Poseidón donde tampoco ingreso. Este tiempo lo dediqué a perfeccionar mi estado físico y futbolístico en los amistosos, reducidos, etc.

Ahora quiero tocar el segundo punto, de la vuelta porque el equipo necesitaba un hombre de experiencia. Estamos en un plantel joven, donde luego de la no clasificación a la Copa de Oro, existió cierta desmotivación y obviamente como todo grupo, quienes son más exitistas abandonaron el barco poniendo muchas excusas, pero la gran mayoría asumió el desafío a su manera de no descender a la divisional J, y en lo posible ganar esta copa. Jugar este tipo de torneos es muy complicado ya que son partidos de mucha presión, donde se discute mucho y donde también el peso de lo que la experiencia pueda transmitir en la cancha ayude a calmar, a orientar y a poder aportar en momentos claves la mochila del peso de la historia. Pese a estar en un momento de salud complicado, cada vez que ingreso a una cancha, o entreno, por esos momentos todo es alivio, no sufro la tensión que otros sufren, porque he superado obstáculos en la vida mucho más difíciles, no siento ni miedo, ni presión. Cuando estás al borde de la muerte, o cuando sentís que tu vida ya no tiene sentido, o cuando los ataques te dominan, el resto pasa a ser un dibujo animado donde la diversión pasa precisamente por ayudar a no sentir presión , porque la vida se trata de eso, de vivirla, de disfrutarla, con una mentalidad ganadora, pero también con una mentalidad de compañerismo, de solidaridad. La gran mayoría de mis compañeros así lo entendieron , otros en el anonimato me dieron con un caño, otros sencillamente me dijeron que no estaban de acuerdo. A quienes me apoyaron me la hicieron re fácil, quienes me dieron con un caño terminé en muchos casos convenciéndolos con hechos de que no jugaba por ser la cabeza del grupo, sino que jugaba porque sentía amor a la camiseta, alguno se molesto y quedó por el camino, pero de esas personas que no habían tenido compromiso no conmigo sino con sus compañeros dejandolos tirados en momentos cruciales y jugando con egoismo. Todo esto sucedió pero se logró algo muy importante que no se había podido conseguir en todo el año. Identidad, compañerismo, solidaridad, generosidad, garra, amor propio, competencia leal, esos valores por los que tanto habíamos luchado. Se logró no tener un excelente grupo humano, pero si un excelente proyecto de grupo humano. Este era un año de trancisión, a mi me costó mucho tomar esta decisión y lo hice en el peor momento del equipo, donde la incertidumbre reinaba por no saber con quienes contabamos realmente. Esta decisión fué dura para mi, porque me costo traspasar por estos partidos la línea de entrenador a jugador, y como también en cierta forma podía ser visto por el resto. Que cambio?, Nada, porque sigo siendo el mismo de hace 6 años , el mismo compañero, la misma persona que siempre se la juega por sus jugadores, el mismo que le da una mano al que lo necesita y el mismo que quiere consagrar a boquense en este proyecto. Este paso como jugador, me hace ver las cosas de otra forma, me hace notar que es lo que hasta ahora se había hecho mal, me hizó sentir nuevamente que pasa dentro de una cancha y esto es como actualizarme en mi carrera de entrenador, un vestuario donde ya no sos solamente el que arma la estrategia, sos visto de otra manera, sos juzgado, sos aplaudido o criticado. Entonces mi mente media perturbada tenía que decidir si daba ese paso o no. A mi en lo personal me ayudó mucho a crecer. Me ayudó a conocer un poco más la idiosincracia del jugador, me ayudó a entender que había hecho mal en estos años y que era lo que yo realmente quería para mi club. Fué un desafío enorme, sabía que no era mucho más, sabía que tenía el peso de no ser uno mas y debía al mismo tiempo afrontarlo con serenidad por el tema de mi enfermedad. Pero con ayuda terapeutica, la de mi familia, la de mis verdaderos amigos, la de mis nuevos amigos y compañeros el camino ha sido duro pero fructifero, porque se desataron todas las pasiones, la de la competencia sana, la del compañerismo y también la de las miserias humanas. Entender que jugar en la liga es una enseñanza de vida, no es para cualquiera, aquí convivimos todos en un ambiente de fair play , de saber que se no existen enemigos, que existe un partido de fútbol y que luego del mismo te podes hacer muchos amigos de otros equipos. Entonces, quienes no tengan esa mentalidad, no van a poder nunca adaptarse a la liga porque los valores estan por encima de los equipos, todo esta por encima de nosotros mismos y cuando decidimos ingresar en 2008 a la liga fué por eso mismo. Hoy boquense conmigo dentro de la cancha y fuera de la misma siente que ha existido un cambio, para bien en mi entender, porque quienes quedamos hasta el final, somos quienes en la vida la lucharemos hasta el final por principios, por valores, por lealtad, por honradez y por valores que van más alla de la fribolidad o de la sociedad de consumo que nos va transformando en seres cada vez más egoistas y dependientes. Este es un espacio libertario donde cada uno puede hacer deporte, formar grupo, crecer en valores y la dignidad que el ser debe tener para ser cada vez más humano.

Entonces, no hay frustraciones, no hay rencores, no hay mala onda, no hay desconsuelo en quienes en la vida saben que dejan todo por el compañero, podrá existir la tristeza circusntancial del no ganar algo, pero si la recompensa moral de saber que yo estube ahi en las difíciles. Y eso no me lo quita nadie y hasta el final como contra mi enfermedad, voy a luchar por el equipo.



Napo



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